La riqueza vitivinícola de la provincia de Valladolid, la posiciona como la única provincia española cuyo territorio acoge 5 Denominaciones de Origen: Rueda, Ribera del Duero, Cigales, Toro y Vinos de la Tierra de León, además de otros sellos de calidad como los Vinos de la Tierra de Castilla y León. Insuperables vinos blancos; potentes vinos tintos; frescos rosados y espumosos.

La calidad de los vinos de esta provincia es fruto del buen hacer de nuestras gentes y bodegueros a la hora de labrar la tierra, cuidando con esmero las cepas o mimando el vino una vez que se encuentra en las barricas. Un arduo trabajo que actualmente, los amantes y curiosos del mundo del vino pueden conocer gracias a las visitas que pueden realizarse a las bodegas de los 5 territorios vinícolas.

El territorio vallisoletano posee una historia llena de elementos vinculados con el mundo del vino y actualmente pueden visitarse antiguas bodegas llenas de historias que se integran y conviven con otras más modernas e incluso “futuristas”, centros y aulas de interpretación del vino; museos.. y como no practicar el buen arte de la cata en cualquiera de estos rincones vinícolas.

El enoturismo o turismo enológico tiene como objetivo potenciar y gestionar la riqueza vitivinícola de una determinada zona, en este caso de la Provincia de Valladolid, y por eso, la Institución Provincial, en el año 1999, apostó por este sector con la creación del Museo Provincial del Vino en el castillo de Peñafiel, cita obligaba para los amantes de la cultura del vino y referente enoturístico que ha servido de dinamizador turístico y económico a la provincia.

¿Qué plan catarás?